En condiciones normales, el agua del grifo bien tratada y regulada es tan segura o más segura que la mayoría de aguas embotelladas, y además tiene mucho menor impacto ambiental y coste. El agua embotellada no es estéril, puede contener más microplásticos y algunos riesgos microbiológicos puntuales, por lo que no debe asumirse automáticamente como “más segura”.
Seguridad: grifo vs embotellada
- Estudios y autoridades sanitarias señalan que beber agua del grifo no es menos seguro ni menos saludable que beber agua embotellada, siempre que el sistema de abastecimiento cumpla la normativa y se mantenga adecuadamente.
- El agua de red se controla de forma continua con límites basados en las guías de la OMS; en Perú, MINSA/Digesa aplican estos lineamientos para asegurar ausencia de patógenos y sustancias tóxicas dentro de rangos seguros.
- El agua embotellada está regulada, pero diversos estudios muestran que su calidad no es sistemáticamente superior a la del grifo y que pueden existir lotes contaminados que han obligado a retiradas de mercado por presencia de E. coli, enterococos o Pseudomonas.
Microplásticos y otros riesgos emergentes
- Investigaciones comparativas han encontrado que el agua embotellada contiene muchas más partículas de microplásticos que el agua de grifo: un estudio citado para Lima menciona unas 71 veces más microplásticos en agua embotellada que en agua de red.
- Aunque el impacto exacto de esos niveles de microplásticos en la salud aún se está estudiando, la evidencia actual lleva a considerar al agua del grifo (eventualmente filtrada) como opción más segura y ecológica cuando la red es confiable.
Contexto Perú / Lima
- En teoría, el agua que llega a los limeños desde la red cumple los parámetros de la OMS y “no representa riesgo para la salud” según Digesa, siempre que se mantenga la desinfección y control de parámetros como arsénico dentro de límites guía.
- Sin embargo, informes señalan que en varias zonas del país la calidad del agua del grifo puede verse afectada por redes antiguas, falta de mantenimiento de cisternas y contaminación de fuentes, por lo que expertos recomiendan hervir o filtrar el agua de red antes de consumirla.
Cuándo puede tener sentido cada opción
- Agua del grifo (idealmente con filtro doméstico): mejor opción cuando la empresa de agua cumple norma, porque tiene buen control oficial, es barata y su impacto ambiental es muy bajo; un filtro de carbón o similar ayuda a mejorar sabor/olor y reducir algunos subproductos.
- Agua embotellada: puede ser útil de forma puntual en emergencias, zonas sin tratamiento confiable o cuando se requieren aguas minerales específicas, pero no ofrece una garantía general de ser más segura que el agua de red bien gestionada y añade problemas de residuos plásticos y transporte.
En resumen, si la red de tu ciudad está razonablemente controlada, el agua del grifo supervisada y, en caso de duda, filtrada o hervida, suele ser la alternativa más segura, económica y sostenible frente al consumo rutinario de agua embotellada.
